El estrés, la disfunción cerebral
y la degeneración neurológica
El estrés ha demostrado ser el causante del 80% de las enfermedades
y además favorecer la degeneración neurológica.
Estudios hechos en personas con una gran capacidad intelectual
en situaciones de estrés, comprueban que el estrés
tiene un efecto negativo en el rendimiento mental, afectando directamente
la capacidad de procesar información y de grabar información
nueva.
Parte de esa disminución de la capacidad mental parece deberse
a la influencia de la preocupación sobre los procesos mentales,
pero otra parte se debe a las reacciones bioquímicas que
provoca el estrés.
Ambas partes demuestran lo biológicamente tóxico
que es el estrés para el cerebro.
El estrés tiene tres modos esenciales de destruir el funcionamiento
óptimo del cerebro y borrar la memoria:
1. Liberando cortisol o hidrocortisona, una de
las hormonas que secretan las glándulas suprarrenales, que
en cantidades moderadas no es dañino, pero en exceso es una
hormona tóxica para el cerebro, ya que mata y lesiona las
neuronas por miles de millones, destruyendo la integridad bioquímica
del cerebro: en una situación estresante. La liberación
de cortisol inhibe la utilización de azúcar en la
sangre (glucosa) por el principal centro de memoria del cerebro,
el hipocampo. Si no hay suficiente glucosa en el hipocampo, éste
carece de la energía necesaria y el cerebro no puede grabar
químicamente un recuerdo; la persona podrá experimentar
un acontecimiento o una situación, pero apenas se acordará
luego. Esto explica la deficiencia de la memoria inmediata, es decir,
de la información de los acontecimientos recientes, de las
personas estresadas.
2. Produciendo un exceso de cortisol: Esto obstaculiza
la actividad de los neurotransmisores cerebrales. En este caso,
aunque se haya grabado adecuadamente un recuerdo en el pasado, no
se podrá acceder fácilmente a él, ya que de
hecho “las líneas han quedado desconectadas”,
las neuronas no se pueden comunicar entre sí.
3. Matando las neuronas por un exceso de cortisol:
Esto ocurre cuando el cortisol altera el metabolismo normal del
cerebro y provoca la entrada de una excesiva cantidad de calcio
en las neuronas, lo que produce la molécula llamada radicales
libres, que mata las neuronas desde dentro. En periodos prolongados
el exceso de cortisol puede matar miles de millones de neuronas
de esta manera.
Sin embargo los estudios han demostrado que es posible prevenir
e incluso remediar el deterioro cognitivo a través de programas
de mantenimiento de la longevidad cerebral, con 3 elementos básicos:
1. Terapia Nutricional: En el que se combinan
la terapia alimentaria con la toma de suplementos de vitaminas,
minerales y oligoelementos específicos; así como la
administración de tónicos medicinales naturales. La
terapia nutricional provee el medio bioquímica óptimo
para la actividad cognitiva, según la medicina oriental tonifican
el chi endureciéndolo para conducirlo hacia arriba hasta
el cerebro.
2. Terapia de Ejercicios: cardiovasculares, ejercicios
mentales (especialmente la meditación y la relajación
voluntaria) y ejercicios cuerpo-mente (yoga), que trabaja combinando
la respiración , con las distintas formas de mover la energía
espinal a través del trabajo consciente con la columna vertebral.
Estos ejercicios no sólo alivian la tensión muscular
del plexo lumbar, plexo solar y los músculos cervicales,
donde el estrés ahí encerrado afecta la respiración
y la conducción nerviosa, sinó que también
libera los neurotransmisores estimulantes llamados “catecolaminas”
que mejoran y favorecen la actividad cognitiva, aumentan la liberación
de oxígeno en el cerebro y contribuyen al buen metabolismo
neurológico de la glucosa. Desde el punto de vista oriental
este ejercicio canaliza la energía vital del centros o chakras
inferiores a los superiores, que están situados en el cerebro
y del cerebro siguen su camino al cosmos.
3. Control del Estrés: Entrenándonos
para elegir un estilo de vida que nos brinde apoyo, habilitándonos
para adoptar cada vez más una actitud relajada y eliminar
factores de estrés innecesarios .
La combinación de diversas técnicas de entrenamiento
mental pueden mejorar el rendimiento físico y alterar las
ondas cerebrales, el ritmo cardiaco y la respiración.
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