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Nutrición para la longevidad cerebral
Recordemos
que el Cortisol, liberado por el estrés produce 3 efectos
negativos principales:
1. Interrumpe la provisión de la única fuente de
combustible para el cerebro, la glucosa.
2. Obstaculiza la actividad de los neurotransmisores.
3. Provoca la muerte de las neuronas al formar moléculas
de radicales libres.
La terapia nutricional correcta contrarresta esos 3 efectos destructores,
ya que:
• reestablece y estabiliza provisión de glucosa del
cerebro,
• nutre los neurotransmisores,
• protege a las neuronas de los radicales libres y las provee
del material constructivo que necesitan para funcionar bien, ayudando
al cerebro a crear nuevas dendritas y formar nuevas conexiones sinápticas.
• repara los daños causados por un terrible destructor
del cerebro: la mala circulación sanguínea.
Estrés quema nutrientes extras, igual que la actividad física.
Personas estresadas y atletas necesitan más nutrientes.
En personas con mucha demanda y exigencia laboral, el nivel de
minerales de la sangre les desciende hasta el 33%.
Uno de los minerales que más se agota es el magnesio, un
mineral calmante, que en su deficiencia nos deja más vulnerables
al estrés, formando una espiral degenerativa.
También se agotan las vitaminas antioxidantes C y E, que
protegen al cerebro de los radicales libres.
El estrés aumenta necesidad de proteínas y de hidratos
de carbono, acelera el metabolismo y aumenta la necesidad de ingerir
proteínas parciales (aminoácidos) que se utilizan
en gran cantidad en las actividades neurológicas.
Principios básicos de la alimentación para
la longevidad cerebral
1. Coma alimentos pobres en grasa. Lo que es bueno para el corazón
es bueno para la cabeza. Cerebro es órgano de carne y hueso
irrigado por sangre, si la sangre no circula bien porque está
atiborrada por grasa, se pudre el cerebro. Elija: la comida rápida
(chatarra) o el cerebro.
2. Coma alimentos ricos en elementos nutritivos. No canse sus órganos
en asimilar y eliminar comida que no alimenta. Haga valer cada bocado.
3. Evite la hipoglucemia. El único combustible de del cerebro
es la glucosa. Si el nivel de azúcar está demasiado
bajo, las neuronas se mueren. No deje que su cerebro pase hambre.
4. Siga alimentación baja en calorías. No pase hambre
pero coma ligero. Coma alimentos pobres en grasa pero ricos en nutrientes.
5. Siga una alimentación balanceada, que contenga cantidades
equilibradas de cereales integrales, verduras, frutas y proteína
(si es posible vegetal).
6. Tome suplementos. Una buena alimentación no tiene los
suficientes elementos nutritivos y nutrientes especiales para regenerar,
estimular y reforzar su cerebro.
7. Coma alimentos de verdad. Nada de alimentos procesados, envenenados
con pesticidas o llenos de aditivos. Los alimentos de verdad se
encuentras en la sección de productos agrícolas frescos
de los supermercados.
Los beneficios de esta alimentación no son sólo para
le cerebro, también le ayudarán a:
• reducir por lo menos en un 70% el riesgo de padecer en
el futuro alguna enfermedad cardiovascular, diabetes y/o ceguera
adulta.
• Tener más energía y aumentar su impulso sexual.
Cómo alimentar a los neurotransmisores
Los materiales que componen cuatro de los neurotransmisores más
importantes (la acetilcolina, la noradrenalina, la serotonina y
la dopamina) nos llegan directamente de lo que comemos. Estos cuatro
de vital importancia para la memoria, la concentración, el
aprendizaje, la energía y la felicidad.
1. Acetilcolina: memoria: lecitina. Auxiliar de
digestión y transporte de grasas, mantiene colesterol en
estado soluble. Alimentos ricos en lecitina: Soja, aceite de soja,
yema de huevo, germen de trigo, maní, mantequilla de maní,
hígado, jamón y productos de trigo integral.
Fórmula nutritiva sencilla para programa de longevidad cerebral:
Lecitina +B + C
2. Noradrenalina y dopamina: Energía. Noradrenalina
nos hace recordar a largo plazo sucesos emocionantes, eleva el ánimo,
da energía y optimismo. Dopamina controla movimientos corporales,
eleva el ánimo, aumenta el impulso sexual, mejora la inmunidad
y favorece la longevidad. Si hay escasez puede provocar problemas
cognitivos. Para nutrirlos los mejor son los aminoácidos
tirosina y fenilalanina, que se encuentran en alimentos ricos en
proteínas como la carne de ave, el pescado, la soya y los
productos lácteos, éstos deben de ingerirse antes
de ingerir hidratos de carbono, para que no obstaculice la entrada
de la tirosina al cerebro.
Por la noche comer suficientes hidratos de carbono para fabricar
la tranquilizante serotonina.
3. Serotonina: Agrado, bienestar, alegría.
También controla la sensibilidad al dolor y nos permite dormir
bien. Alimentos ricos en hidratos de carbono y pobres en proteínas.
Primero los hidratos de carbono.
Cómo daña el cerebro el bajo nivel de azúcar
en la sangre
El cerebro sólo funciona con un combustible: la glucosa
o azúcar simple y necesita un 25% de toda la sangre que bombea
el corazón para proveerse de ese combustible.
Cualquier bajón de azúcar en la sangre tiene un
efecto potente e inmediato en el cerebro, básicamente lo
que sucede es que los centros de energía de las neuronas
(las mitocondrias) cortan su fuente de energía y pueden quedar
lesionadas o morir. Por cada bajonazo de azúcar perdemos
millones de neuronas.
El cortisol baja el nivel de azúcar en la sangre, estimulando
una sobreproducción de insulina. De esta manera el azúcar
almacenado en el hígado se precipita al torrente sanguíneo
y ahí se convierte en glucosa, ésta entra en las células
y durante unos minutos la persona se llena de energía y su
funcionamiento cognitivo llega al máximo, pero luego recibe
un rápido golpe en dirección contraria.
Una alimentación prudente que evite la hipoglucemia y los
bruscos altibajos en el nivel de azúcar de la sangre, implicaría
que sea rica en hidratos de carbono complejos y proteínas,
ya que son de lenta digestión.
También se puede tomar varias comidas ligeras a lo largo
el día y evitar alimentos que se conviertan en glucosa con
mucha rapidez. Los alimentos que se descomponen lentamente contribuyen
a estabilizar el azúcar en la sangre.
Terapia Nutricional
Si hay algo que necesita el cerebro es sangre, por esto es que
lo que es bueno para el corazón es bueno para el cerebro.
Cuando disminuye la circulación sanguínea cerebral
también disminuye la capacidad cognitiva.
Para gozar de una circulación sanguínea óptima
para el cerebro, es necesario mantener baja la tensión arterial
y para ello es necesario el ejercicio, el control de estrés
y la terapia nutricional.
La alimentación que estimula la circulación sanguínea
debe contener poca grasa, poco sodio y muchos antioxidantes. La
vitamina C, en particular, ayuda a mantener en perfecto estado la
tensión arterial. Los alimentos ricos en fibra también
ayudan en ese sentido, ya que reducen el colesterol.
El daño que produce la grasa en el cerebro
El exceso de grasa en la alimentación produce dos efectos
devastadores:
1) Entorpece la circulación sanguínea cerebral, ya
que las arterias se obstruyen con liopoproteínas de baja
densidad (LBD o LDL), lo que llamamos colesterol malo, que disminuye
la elasticidad de los vasos sanguíneos al cerebro, y
2) Genera millones de radicales libres, ya que la grasa se oxida
con mucha rapidez, a veces casi al instante. El aceite rancio contiene
algunos de los radicales libres más destructivos.
Cada una de las neuronas es 60% grasa, así que sería
como si algunas partes del cerebro se pusieran rancias y se fueran
pudriendo.
Por eso limpiar la sangre ayuda a despejar la cabeza!!!
Cómo aumenta la longevidad cerebral la restricción
de consumo calórico
La restricción calórica favorece la longevidad cerebral,
porque da menos trabajo (menos estrés) a los órganos
de digestión y asimilación, produce menos radicales
libres, eleva los niveles de antioxidantes, la potencia inmunitaria,
baja los niveles de insulina y colesterol y aumenta la tolerancia
a la glucosa y baja la tensión arterial.
Comer menos y más a menudo es tal vez lo mejor para los
cuerpos y cerebros.
Nutrientes y tónicos naturales esenciales para el
rendimiento mental óptimo
Suplementos nutritivos
1) Vitamina A: Potente antioxidante, protege las membranas de las
neuronas y colabora con el sistema circulatorio.
2) Vitaminas B: Absolutamente esenciales para el desarrollo y vitalidad
de las neuronas. Las cuatro meas importantes para el cerebro:
• B12 (para capacidad de raciocinio y trastornos anímicos).
• B6(contribuye a transformar el azúcar almacenado
en glucosa, el único combustible del cerebro, es inmunoestimulante,
mejora la circulación y la memoria)
• B1 o tiamina (participa en innumerables procesos del cerebro
y el sistema nervioso periférico, , potente antioxidante,
importante tomarla en dosis adecuadas ya que combinada con la ingesta
de alcohol puede provocar la psicosis de Korsakov)
• B9 o ácido fólico , que ha demostrado su utilidad
en el alivio de la depresión, estimulando y favoreciendo
la irrigación sanguínea al cerebro. Según estudios,
el bajo nivel de ácido fólico aumenta en un 300% las
probabilidades de contraer demencia y otros síntomas psiquiátricos.
B3 o Niacina , colabora en la producción de neurotransmisores
y en la conversión de hidratos de carbono en glucosa y ayuda
a bajar el nivel de colesterol, además tiene un efecto calmante
ya que potencia la propiedad del neurotransmisor GABA (ácido
gamma-aminobutírico), produce un leve enrojecimiento de la
piel.
• B5, conocida también como ácido pantoténico,
útil para las arterias y esencial para la síntesis
del principal neurotransmisor de la memoria, la acetilcolina.
3) Vitamina C: Esta vitamina es tan esencial para el funcionamiento
del cerebro, que su nivel de concentración en él es
casi 15 veces mayor que en el resto del cuerpo. Favorece la longevidad,
es probablemente el antioxidante más potente que existe.
Y es un ingrediente importante de varios neurotransmisores, entre
ellos la acetilcolina, la dopamina y la noradrenalina, por lo tanto
su consumo no sólo estimula la inmunidad, reduce el colesterol
y mejora la circulación arterial sinó que también
mejora la actividad cognitiva.
4) Vitamina E: Protege a las neuronas de las acción de los
radicales libres y repara los sitios receptores de neurotransmisores
ya dañados en las neuronas. Es capaz de prevenir el deterioro
del cerebro y de dar marcha atrás al proceso de deterioro.
Mejora la actividad inmunitaria y ayuda al cuerpo a combatir el
cáncer, retarda la aparición de cataratas y alivia
los síntomas de artritis. Si se toma en megadosis puede producir
dolor de cabeza y elevar la tensión arterial.
6) Magnesio: Este mineral contribuye a evitar las consecuencias
fatales de la toxicidad del calcio, manteniendo las condiciones
para que pueda realizarse el metabolismo neuronal y a reducir al
mínimo el daño que causa en el cerebro la falta de
irrigación sanguínea.
7) Selenio: Tal vez sea el mineral antioxidante más eficaz,
sobre todo para prevenir la oxidación de grasas, lo cual
es particularmente beneficioso para el cerebro, ya que éste
está formado en un 60% por un tipo de grasa.
8) Zinc: Tiene un papel muy importante en el metabolismo cerebral,
destruye las moléculas de los radicales libres del cerebro,
ayuda a formar membranas que protegen de lesiones a las neuronas
y contribuye a eliminar del cerebro el plomo que le entra procedente
de la contaminación y que resulta ser muy dañino para
la actividad cognitiva.
9) Algunos aminoácidos (o proteínas parciales),
• Fenilalanina, es el principal precursor del neurotransmiso
de la energía, la noradrenalina. Eleva el ánimo, estimula
la energía y mejora la memoria.
• La Glutamina, es el principal precursor nutritivo del neurotransmisor
GABA (ácido gamma-aminobutírico). Mejora también
la claridad de pensamiento y aumenta la capacidad de atención.
(Espinacas y perejil crudo).
• La metionina, limpia de toxinas el cerebro, tiene acción
antioxidante y contribuye a prevenir la acumulación de metales
pesados en el cerebro. (Huevos , leacteos, sésamo, pistachos,
tofu).
• La arginina, ayuda a procesar recuerdos. (Carob, chocolate,
coco, lácteos y nueces). Personas con esquizofrenia deben
evitar altas dosis.
• El triptófano, precursor nutritivo de la serotonina,
principal neurotransmisor del bienestar.(Arroz integral, queso cottage,
nueces y proteína de soya)
| Nutrimiento |
Fuentes alimentarias |
Antagonistas |
| Vitamina A |
Higado, yema de huevo, leche entera,
frutas y horatalizas amarillas, anaranjadas y verdes: papaya,
ayote sazon, espinacas y zanahoria. |
Cafeína,alcohol,tabaco, rayos
ultravioleta, aceite mineral y exceso de hierro. |
| Complejo B en general |
Levadura nutritiva, hígado,
cereales enteros, arroz integral, huevos, carne. |
Cafeína, alcohol, azúcares,
tabaco, transpiración. |
| B12 |
Higado, yema de huevo, mariscos y
pescado, leche, carnes, algas, polen. |
Laxantes, cafeína, Alcohol
y tabaco. |
| B6 |
Carnes, huevo y cereales integrals,
melaza, levadura nutritiva, pescado, repollo, remolachas, hortalizas
de hojas verdes. |
Rayos X, cafeína, alcohol,
tabaco, píldoras anticonceptivas. |
| B1 o tiamina |
Cereales integrales, melaza, almejas
crudas, legumbres, nueces, levadura de cerveza , pescado, aves,
carnes, frijoles, garbanzos, leche, trigo o maíz. |
Estrés, tabaco, cafeína,
fiebre, alcohol, antibióticos, operaciones quirúrgicas |
| B9 ó ácido fólico |
Hígado, atún, salmón,
ostras, hongos, germen de trigo, hortalizas de hojas color verde
(espinacas), jugo de naranja, espárragos, brocoli, aguacate,
levadura de cerveza. |
Estrés, alcohol, cafeína,
tabaco, estreptomicina. |
| B5 |
Cereales enteros, germen de trigo,
hongos, huevos, hígado, salmón, levadura de cerveza,
melazas , arverjas y frijoles. |
Estrés, cafeína, alcohol,
antibióticos, carne, insecticidas. |
| B2 |
Cereales enteros, leche, queso, melaza,
hígado, huevos, aguacate, levadura nutritiva, nueces,
semillas de girasol o de ajonjolí, hígado y carne
magra. |
Alcohol, azúcar, tabaco, cafeína. |
| B3 |
Levadura nutritiva, cereales enteros,
arroz, salvado, ciruelas pasas, albaricoques, cítricos,
nueces, pescado, aves, hongos, hortalizas verdes y frijoles. |
Estrés, infección,
azúcar, cafeína, alcohol, antibióticos,
traumatismos. |
| Vitamina C |
Retoños de alfalfa, cítricos,
vegetales verdes. |
Estrés, alcohol, cafeína,
tabaco, fiebre, ingesta de aspirinas, cortisona, contaminación,
exceso de cocción y transpiración. |
| Vitamina E |
Cereales enteros, aceites vegetales
prensados en frío, germen de trigo, aguacate, nueces,
soya, huevos, hortalizas verdes oscuras. |
Oxidación, aceites y grasas
rancios, cloro, píldoras anticonceptivas, contaminación
hierro inorgánico. |
| Magnesio |
Frijoles, lentejas, nueces, bananos,
espinacas, germen de trigo, pescado, algas marinas, cereales
enteros, hortalizas verde oscuro |
Alcohol, diuréticos, colesterol
alto. |
| Selenio |
Huevos, ajo, levadura nutritiva,
cereales enteros, brocoli, cebollas, tomate, atún, algas
marinas, arenque, semillas, hongos. |
Envenenamiento con mercurio. |
| Zinc |
Huevos, mariscos, germen de trigo,
hongos, nueces, semillas de clabaza y girasol, pescado, levdura
nutritive y soya. |
Carencia de fósfor, alcohol
y exceso de calcio. |
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