La Respiración como terapia
La función más básica dentro de la vida humana
es la respiración. Es posible pasar varios días sin
tomar líquido o alimentos, pero sólo podemos pasar
unos cuantos minutos sin respirar.
El
cuerpo entero mantiene un pulso acorde a las ondas de expansión
y contracción de la respiración.
A nivel fisiológico la función de la respiración
es ayudarnos a nutrirnos y a desintoxicarnos cada vez que respiramos
de forma eficaz.
Si los músculos no reciben suficiente sangre u oxígeno,
no tienen vigor para actuar, si el cerebro carece de suficiente
oxígeno la persona tiene dificultad para mantenerse atenta
y mantiene un estado apagado y torpe. Si por el lado contrario,
el cerebro recibe demasiado oxígeno, como ocurre en los estados
de ansiedad, la persona se ve urgida de actuar. De esta forma queda
claro como el pulso de la respiración es además de
un acto anatómico, un estado mental.
Debido a que existe un vínculo tan estrecho entre respiración
y vida, la calidad de nuestra respiración tiene un gran efecto
en nuestras vidas.
De tu respiracion depende que estes en plena forma o que te encuentres
en situacion de desventaja y es por eso que tanto en la meditacion
y la yoga como en las terapias holisticas se trabaja tanto con la
respiracion.
El cuerpo humano esta diseñado para eliminar el 70 % de
sus toxinas a través de la respiración. Solo un reducido
porcentaje de toxinas se libera a través de otras vías.
Si a través de la respiración eliminas menos de un
70% de las toxinas, los demás sistemas del cuerpo deberán
de trabajar horas extras y ese exceso de trabajo puede preparar
el terreno para una gran cantidad de enfermedades, esto se hace
muy evidente sobre todo en la piel.
Además es importante saber que los virus y los microbios
viven mejor en los ambientes pobres en oxigeno y es así como
si en el medio que los rodea aumenta el oxigeno, los virus y los
microbios se mueren.
La primera razón (fisiológica) para respirar profundamente,
es que al hacerlo tomamos mucho más aire fresco, oxigenando
más el organismo y dándole más vida a las células.
La
respiración correcta permite que se disuelvan las tensiones
del cuerpo, despeja la mente y aumenta su concentración e
incrementa la sensación de bienestar corporal. Una forma
saludable de respirar tiene efecto inmediato y directo sobre los
niveles de estrés y produce un constante caudal de energía.
Cuando nos encontramos en situación de estrés el
cuerpo reacciona con una restricción respiratoria.
Muchas técnicas de meditación manipulan el proceso
respiratorio buscando efectos específico para el bienestar
integral de la persona.
Dentro del campo de la psicologia holistica sabemos que el tipo
de respiración (profundidad y ritmo) que mantenemos está
directamente ligada al estado en el que nos encontramos, la respiración
varía no sólo en relación a nuestro estado
físico, sinó también al estado psíquico
del momento.
Basta un simple pensamiento para cambiar nuestra pauta respiratoria.
Al mantener una respiración lenta, gradual y profunda se
nos facilita conectarnos con los estados de ánimo propios
de la misma: confianza, tranquilidad y relajación entre otros.
Es posible aprender a manejar la depresión y la ansiedad
aprendiendo a respirar a través de las emociones. Nos basamos
en el principio de que el carácter desagradable de las emociones
proviene del hecho de que no las dejamos fluir, las reprimimos.
Al participar directamente en los sentimientos, principalmente respirando
con ellos, nos liberamos de esa carga negativa.
En la meditacion, la yoga y las terapias holisticas la respiración
tiene un valor fundamental en nuestro estado particular debido a
que al llevar a cabo una respiración consciente no sólo
al respiramos más oxígeno, sinó que es posible
percibir también el fluir de la energía vital, que
activa todas las funciones del cuerpo y que influye en nuestros
procesos de salud, mejorando el funcionamiento de los órganos,
los sistemas respiratorio, digestivo, glandular, circulatorio y
nervioso, fortaleciendo el sistema inmunológico, incrementando
la claridad mental, la concentración, la creatividad y las
capacidades intuitivas.
El propósito de la respiración consciente y del pranayama,
la ciencia del control de la respiración por medio de técnicas
especiales para convertir la respiración en un proceso más
consciente, es la de transformar los patrones negativos que mantenemos
en patrones positivos y además de alcanzar un estado de salud
interna, y claridad mental, el poder aprovechar al máximo
nuestro potencial particular y nuestra energía vital que
es capaz de guiarnos en todo momento.
Los ejercicios de control de la respiración, propios de
la yoga, buscan aumentar y dar paso libre a la circulación
del prana en el cuerpo humano y permitir que la persona en su totalidad
funcione de forma óptima.
Ahora, tómese un momento para responder a estas preguntas:
1. Se cansa fácilmente o se despierta cansado?
2. Siente palpitaciones o una leve sensación de nauseas?
3. Siente a menudo que solo usa parte de su capacidad respiratoria?
4. Suele tener dolores de cabeza mas o menos intensos frecuentemente?
5. Su respiración es superficial?
6. Su respiración se sitúa sobre todo en la parte
alta del pecho?
7. Suele tener los músculos tensos o doloridos al tacto?
8. Suspira con frecuencia?
9. Siente a menudo dolores en la caja torácica o puntadas
que le hacen contener el aliento?
10. Se queda a menudo sin aliento?
11. En reposo, respira mas de quince veces por minuto?
Todos
estos síntomas pueden deberse a una respiración ineficaz
y todos ellos desperecerán conforme vaya aprendiendo a respirar
mejor. Si ha respondido que si a cualquiera de estas preguntas,
puede beneficiarle el aprendizaje de una respiración eficaz.
Si ha respondido que si a tres o mas de estas preguntas, el aprendizaje
del uso consciente de la respiración no solo le será
muy útil sino que incluso puede que le cambien la calidad
de su vida al mejorarle su estado de salud de forma integral.
El aprendizaje de una respiración adecuada es un gran apoyo
para cualquier tratamiento medico o psicoterapéutico.
Recuerde que hay aproximadamente 75 billones de células
en su cuerpo, y todas ellas están respirando, o por lo menos
deberían estarlo. De eso depende en gran parte su estado
integral de salud y la velocidad de su propio proceso de envejecimiento.
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