YOGA: Salud Física y Mental
En los últimos años, las disciplinas de relajación han experimentado un exitoso auge en la cultura occidental.
Las técnicas utilizadas en estas disciplinas son especialmente útiles en la actualidad, ya que vivimos sometidos a un ritmo de vida sumamente acelerado y lleno de tensión.
Esto en muchas ocasiones nos impide relacionarnos sanamente y nos afecta la salud en el plano físico y mental.
Dentro de estas disciplinas de relajación, encontramos una práctica muy antigua, que tiene su origen en la India y que es considerada una ciencia integral completa por sus técnicas físicas y mentales y que nos ayudan a preservar la salud.
Esta ciencia de integración humana se conoce con el nombre de YOGA.
Muchas personas todavía desconocen que a través de esta práctica milenaria accedemos a una gran medicina cuerpo- mente.
Algunos de sus beneficios son:
• Las posturas del yoga (asanas) proporcionan un delicioso estiramiento que lubrica articulaciones, ligamentos, músculos y tendones. Además tiene un efecto positivo en cada uno de los órganos y sistemas del cuerpo.
• Ayuda a liberar tensiones y a aumentar la flexibilidad.
• Al practicar regularmente yoga aprendemos a movernos con una atención plena y respirar conscientemente en cada postura; no sólo comenzamos a sentirnos en mejores condiciones físicas, mentales y emocionales, sinó que literalmente influimos sobre nuestro sistema nervioso.
• Fortalecemos y damos elasticidad a la columna vertebral. En Medicina Oriental la juventud se mide por el grado de elasticidad de la columna vertebral y no por la edad. La salud de la columna vertebral está íntimamente ligada a nuestro sistema nervioso.
• La técnicas de resiración nos ayudan a comenzar a utilizar la totalidad de la capacidad pulmonar y, así se va consiguiendo oxigenar cada vez más la sangre, que contribuirá al buen funcionamiento del resto del cuerpo.
• Los ejercicios respiratorios que incluye estimulan la vida del corazón, los pulmones y la circulación.
• El entrenamiento en la respiración lenta y profunda ayuda a conseguir una mejor concentración.
• Una de sus principales finalidades es la conducción adecuada de la energía humana, con el fin de conseguir el bienestar y la calma.
• La Meditación (que es una de las ramas del yoga) desarrolla la capacidad de calmar la mente y transformar su agitación en paz, actuando como forma de sanación progresiva para el cuerpo, la mente y nuestra parte afectiva, trayéndonos claridad.
• El estado de relajación que facilita permite realizar las actividades cotidianas de forma óptima.
• Ayuda a proporcionar una actitud adecuada para el trabajo, ya que contribuye a eliminar la pereza y a desarrollar la sensibilidad, así como a multiplicar el poder de concentración.
• A través de la práctica de las distintas ramas del yoga vamos desarrollando cada vez más nuestro propio potencial interno y ampliando nuestra precepción y nuestra sensibilidad.
• El/La practicante va estableciendo una clara relación entre mente y cuerpo que le ayuda a recuperar progresivamente el equilibrio en todo su organismo.
• Nos facilita la interiorización mental y una gran relajación, muy beneficiosa para nuestra psique y para nuestra capacidad de adaptación y de respuesta al entorno, mejorando las relaciones con nosotros mismos y con los demás.
• Aumenta la capacidad de autobservación y autoconocimento, llevándose a cabo una progresiva unificación con uno mismo, con los demás y con lo que nos rodea.
Algunos estudios
No es de extrañar que conforme como la práctica del yoga va creciendo alrededor del mundo, van aumentando los estudios acerca de esta gran disciplina como forma de tratamiento dolencias tanto en el plano físico, como en el plano psico- afectivo.
Las clases de yoga en general varían enormente en sus estilos y formas de práctica, desde practicas muy gentiles e internas a otros tipos más exigentes y retadores físicamente; pero la mayoría combina 3 elementos: las posturas físicas conocidas con el nombre de asanas, el uso consciente de la respiración (pranayama) y un corto período de relajación profunda y/o de meditación.
Esta gran combinación, no importa cuál sea el estilo, está mejorando la salud mental y física de miles de personas alrededor del mundo.
Un estudio alemán publicó en el año 2005 los resultados obtenidos con un grupo de 24 mujeres que mencionaban tener tensión emocional y con la cuales se investigaron los efectos del yoga, colocando a la mitad del grupo en clases de yoga de 90 minutos a la semana por tres meses.
Los porcentajes reportados al final de los tres meses las mujeres del grupo que practicó yoga,
fueron los siguientes:
Mejoría en depresión: 50%
Mejoría en ansiedad: 30 %
Mejoría en bienestar general: 65%
Además mencionaron resolver enormente sus dolores de cabeza, de espalda y su calidad de sueño.
Psiquiatría
Estudios realizados con 113 participantes en un hospital psiquiátrico en New Hampshire, que incluían pacientes con depresión severa, desorden bipolar y esquizofrenia ayudaron a medir el efecto de la práctica del yoga a corto plazo.
Los participantes respondieron un cuestionario de 65 preguntas ligadas al plano emocional, tanto antes como después de la práctica.
Los resultados mostraron mejoría sustancial en los niveles de tensión, ansiedad, depresión, enojo, hostilidad y fatiga.
Otros estudios
La practica del uso consciente de la respiración (pranayama) también ha sido estudiada y ha demostrado ser muy efectiva para tratar la depresión y la dependencia del alcohol.
La lista de estudios va en aumento conforme más practicantes comentan sus cambios y mejorías desde que practican yoga.
Cada vez más profesionales en salud no sólo comienzan a investigar a profundidad y a informarse sobre la forma en que funciona esta antigua ciencia integral, sinó que comienzan a practicarla y a entender vivencialmente sus maravillosos efectos.
Conforme ésto sucede y la practica se amplia, la salud mental y física de los practicantes mejora progresivamente y con ello semilla a semilla sembramos una salud mejor para el planeta.
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